Trastornos alimenticios pueden incrementarse por el estrés del confinamiento

  • En México 9 de cada 10 personas que los padecen son mujeres, reporta el IMSS.
  • Este tipo de padecimiento suelen comenzar entre los 12 y 25 años.
  • Cálculos renales y osteoporosis, algunas de las enfermedades crónicas que se pueden desarrollar como consecuencia.

Guadalajara, Jalisco, noviembre 30 de 2020.- Los trastornos alimenticios son un grupo de padecimientos que involucran modificaciones en los hábitos o conductas alimentarias y que tienen un impacto negativo en la salud de un individuo ya que impiden que se nutra de forma adecuada. De acuerdo con la Mayo Clinic, los más comunes son la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno alimentario compulsivo, también conocido como trastorno por atracón.

En el marco del Día Internacional de la Lucha contra los Trastornos Alimenticios, la Dra. Irma Luisa Ceja Martínez, Gerente de Endocrinología y Nutrición de Grupo PiSA, explicó que estos trastornos tienen un origen psicológico y se pueden generar por diferentes factores sociales e incluso genéticos. Las personas que los padecen tienen un problema con la comida y su conducta en relación con los alimentos, por lo cual comen mucho menos o mucho más de lo necesario.

 “Los trastornos alimenticios, usualmente aparecen durante la adolescencia y si no son identificados y tratados oportunamente, pueden ocasionar daños graves en el aparato digestivo, la boca, los huesos y los dientes, derivando en otras enfermedades que podrían acompañar al paciente de por vida como la osteoporosis, la pérdida del esmalte dental o cálculos renales”, dijo la médico especialista, quien también es Gobernadora en México del Colegio Americano de Médicos Internistas (ACP, por sus siglas en inglés).

La especialista en medicina interna, Ceja Martínez detalló que la anorexia nerviosa se caracteriza por un gran temor al aumento de peso, provocando que quienes padecen este trastorno coman muy poco y a pesar de ser extremadamente delgados, se ven a sí mismo con sobre peso, por lo que limitan su ingesta de calorías al máximo y utilizan métodos poco saludables para bajar de peso, como abusar de los laxantes o realizar ejercicio de manera desmesurada.

“La anorexia puede llevar a presentar reflujo, anemia, estreñimiento, problemas cardiacos y mayor riesgo de fracturas óseas. En el caso de la bulimia nerviosa, las personas suelen tener episodios en los que ingieren grandes cantidades de comida para luego tratar de deshacerse de esas calorías mediante la provocación voluntaria del vómito o el uso desmedido de laxantes. Estas afecciones se dan principalmente en mujeres de 12 a 25 años y suelen ser difíciles de superar por sí solos, se requiere un equipo multidisciplinario que integre médicos, especialistas en psiquiatría y nutriólogos”, puntualizó Ceja Martínez.

Por su parte, Karen Cecilia Picazo Huerta, licenciada en nutrición egresada de la Universidad del Valle de Atemajac (UNIVA) y Coordinadora de Nutrición de Bodylogic, empresa de Grupo PiSA, detalló que el Trastorno por Atracón se da principalmente en personas que presentan obesidad o sobrepeso, pues los síntomas consisten en ingerir cantidades de comida desproporcionadamente grandes en un lapso muy corto de tiempo.

“Quienes se ven afectados por el trastorno alimentario compulsivo suelen comer de manera exagerada aunque no tengan hambre e incluso cuando ya se sienten satisfechos, lo que los lleva a sentir culpa o vergüenza, por lo que tratan de compensar este comportamiento haciendo dietas muy restrictivas e implementando restricciones, que probablemente no sólo generarán más ansiedad y por lo tanto atracones, provocando que se difícil bajar de peso”, aseguró la especialista en nutrición.

En nuestro país, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportó que en 2018 existían alrededor de 22 mil casos de trastornos alimentarios y que 9 de cada 10 que los padecían, eran mujeres.

Ambas especialistas insistieron en la necesidad de abordar estas enfermedades con un enfoque integral pues su raíz se deriva de un problema psicológico. “Aquellos que presentan este tipo de trastornos del apetito suelen ocultar su comportamiento, ponen excusas para no compartir alimentos con la familia y amigos, llevan dietas demasiado restrictivas y se quejan constantemente de su cuerpo, hablan demasiado acerca de cómo perder peso y en ocasiones dejan de lado los alimentos para consumir únicamente suplementos alimenticios, lo cual está completamente contraindicado”, profundizó Cecilia Picazo Huerta.

 

Para finalizar, el doctor Rodrigo Durán Muñiz, Gerente Médico de Psiquiatría de Grupo PiSA, dijo que algunos factores de riesgo para desarrollar trastornos alimentarios  pueden ser antecedentes de estos padecimientos en la familia, presentar algún trastorno que afecte la esfera psico-afectiva de una persona, como la depresión mayor o un trastorno de ansiedad o de realizar dietas sin la debida vigilancia o recomendación médica correspondiente.

“Se debe prestar mucha atención en los hábitos alimenticios que tienen, principalmente los jóvenes; poner excusas para comer no comer, llevar una dieta vegetariana demasiado restrictiva y centrarse únicamente en la alimentación saludable o ejercitarse en exceso suelen ser señales tempranas de un trastorno alimenticio. Comer a escondidas, mirarse en el espejo con frecuencia para criticar el cuerpo, ir al baño durante las comidas o tener los nudillos con callosidades a consecuencia del vómito, puede suponer un problema de mayor severidad que debe ser atendido de inmediato”, dijo Durán Muñiz.

-ooOoo-

Comparte esta publicación

Compartir en facebook
Compartir en google
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en pinterest
Compartir en print
Compartir en email