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Atención de Enfermería al Paciente
con Problemas Neurológicos
Los problemas neurológicos
comprenden una amplia variedad de trastornos, los cuidados de
enfermería que se proporcionan a los pacientes que cursan
con un padecimiento de este tipo, requieren de un amplio conocimiento
de la patología de la enfermedad, de las áreas en
que debe centrarse la valoración y del tratamiento médico
habitual. El objetivo de la atención neurológica
es restablecer el funcionamiento del Sistema Nervioso mediante
la utilización en muchas ocasiones de técnicas sofisticadas,
equipos complejos y procedimientos invasivos para la vigilancia
intensiva de los pacientes, sin embargo, existen cuidados de enfermería
comunes para muchos de los pacientes. La enfermera (o) debe desarrollar
conocimientos y habilidades que le permitan actuar con eficiencia
y rapidez en la valoración, planeación e implementación
de los cuidados necesarios para limitar el daño presente,
evitar el riesgo de complicaciones y recuperar en lo posible la
función perdida.
Patologías Neurológicas
Hipertensión intracraneana
Trastorno presentado por la elevación de la presión
intracraneal cuando el volumen que se suma a dicha cavidad excede
la capacidad compensatoria, provocando alteraciones cerebrovasculares
con obstrucción del flujo sanguíneo y aumento de
la presión intracraneal (PIC). Los factores etiológicos
son múltiples, destacándose entre los más
frecuentes: Aumento del volumen encefálico por lesiones
en forma de masa, como hematomas subdurales, epidurales o intracerebrales,
tumores abscesos y cualquier lesión ocupante del espacio;
edema cerebral vasogénico, alterciones cerebrovasculares,
vasodilatación por efectos de hipoventilación con
hipercapnea, agentes anestésicos; aumento del volumen del
líquido cefalorraquídeo por aumento en su producción,
disminución en la reabsorción en el espacio subaracnoideo
al sistema venoso u obstrucción en la circulación
del mismo.
Hematomas intracraneales
Es la acumulación de sangre en alguno de los espacios intracraneales,
se clasifican en tres tipos: Hematoma subdural causado por hemorragia
venosa por debajo de la duramadre, puede ser agudo, subagudo o
crónico; hematoma epidural, por lo general causado por
hemorragia arterial, que se acumula por encima de la duramadre;
hematoma intracerebral que consiste en hemorragia en el parénquima
encefálico. Se relacionan con traumatismos de cráneo
asociados a lesiones del cuero cabelludo, fracturas de cráneo,
contusión cerebral o lesiones encefálicas penetrantes
por arma de fuego o punzocortante. También, se pueden generar
de manera espontánea en el espacio subdural en pacientes
con trastornos de la coagulación o que utilizan anticoagulantes
en rupturas de aneurismas, malformaciones arteriovenosas, tumores
o ruptura de vasos.
Enfermedad vascular cerebral
Se produce por la interrupción del flujo sanguíneo
cerebral de manera local o difusa con lesión cerebral por
isquemia o hipoxia, puede ser también de tipo oclusivo
como: Trombosis por ateroesclerosis de pequeños o grandes
vasos; embolia por el desprendimiento de placas calcificadas de
vasos extracraneales, válvulas cardiacas, grasa aire o
fragmentos de tumores; hemorragia por sangrado dentro del parénquima
cerebral provocando irritación y ejerciendo presión
sobre el tejido y los nervios cerebrales, habitualmente se localiza
en los ganglios basales, cerebelo, tallo cerebral o regiones más
superficiales del cerebro.
Lesión aguda de la médula espinal
Las lesiones de la médula espinal que se presentan de manera
aguda suelen ocurrir por contusión o sección de
dicha estructura, por dislocación ósea, fragmentos
de fracturas, rotura de ligamentos, vasos o discos intervertebrales,
interrupción del riego sanguíneo o estiramiento
excesivo del tejido nervioso de la propia médula espinal.
Aneurismas intracraneales
Se generan por la dilatación de una arteria cerebral que
ha disminuido su capa media y laminar elástica interna
de la pared, la mayoría de los aneurismas se presentan
en el área del Polígono de Willis, en la bifurcación
de las arterias carótida interna, cerebral media y basilar
y en las arterias comunicantes anterior y posterior. Las altas
presiones continuas forman un globo en la pared debilitada y se
origina un hematoma intracerebral y hemorragia subaracnoidea.
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La fisioterapia puede ayudar a la movilidad en
caso de un trastorno neurológico que produzca espasticidad
de miembros inferiores.
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Tumores cerebrales
Se presentan como lesiones específicas ocupando espacio y amenazando
la función y la vida, pueden ser esféricos, bien delimitados,
encapsulados o como masas difusas infiltrantes. Producen síntomas
neurológicos por compresión, invasión o destrucción
del tejido cerebral. Presentan complicaciones fisiopatológicas
como edema cerebral, hipertensión intracraneal, convulsiones,
déficit neurológico focal, hidrocefalia y alteraciones
hormonales. Se clasifican según sus características histológicas
y grado de malignidad. Se denominan gliomas (astrocitoma, glioblastoma,
oligo-dendroglioma, ependimoma), tumores de estructuras embrionarias,
tumores fuera del eje neural, tumores de hipófisis, etc.
Meningitis
Infección del espacio subaracnoideo y las meninges por microbios
patológicos que los invaden a través del torrente sanguíneo,
senos y oído medio. La formación de exudado provoca inflamación
y congestión de los tejidos y vasos sanguíneos. La consecuencia
en respuesta se manifiesta por irritación de la corteza cerebral
y aumento de presión intracraneal por hidrocefalia o edema cerebral.
Progresivamente se presenta vasculitis con necrosis del parénquima
cortical, hemorragias petequiales del encéfalo, neuritis de pares
craneales y ependimitis o pioencéfalo.
Malformación arteriovenosa
Se presenta por anomalías de la red vascular en las cuales existen
conexiones directas entre los vasos arteriales y venosos evitando el
sistema capilar. Pueden ser pequeñas o grandes lesiones focales
que ocupan casi todo un hemisferio cerebral. Aparecen generalmente en
estructuras supratentoriales y afectan a menudo las ramas de la arteria
cerebral media, con menor frecuencia se observan en las ramas de la
circulación anterior y posterior. Al paso del tiempo los vasos
se dilatan por el cortocircuito A-V y puede existir formación
de un aneurisma sacular. Los factores etiológicos se atribuyen
a lesiones congénitas que se generan de la cuarta a la octava
semana de vida embrionaria.
Valoración de Enfermería
Historia clínica de enfermería
Historia de salud del paciente
Debe comprender
la historia del padecimiento actual y los antecedentes significativos
de los sistemas, incluyendo las lesiones de tipo traumático,
cronología del inicio y evolución de cada síntoma
neurológico, los factores que alivian o exacerban los síntomas,
dificultad para realizar las actividades de la vida diaria y las enfermedades
de la infancia.
Antecedentes familiares
Datos importantes que revelen la existencia en algún miembro
cercano de la familia de enfermedades como diabetes, cardiopatías,
hipertensión arterial, enfermedades oncológicas y trastornos
neurológicos.
Antecedentes y hábitos sociales
Hábito de tabaquismo describiendo pasado y presente con cantidad
de consumo y duración, consumo de drogas, hábitos en el
consumo de alcohol, actividades laborales, pasatiempos y actividades
recreativas.
Antecedentes farmacológicos
Uso de medicamentos anticonvulsivantes, tranquilizantes, sedantes, anticoagulantes,
aspirina, fármacos con acciones sobre el corazón, incluidos
los antihipertensivos y otros.
Exploración del paciente
El examen del paciente neurológico crítico se constituye
de cinco componentes importantes para su exploración: La valoración
del nivel de conciencia de la función motora, de ojos y pupilas,
del patrón respiratorio y de las constantes vitales.
Nivel de conciencia
Suele ser el primer signo de alteración neurológica. En
ocasiones cursa desapercibido, por lo que debe vigilarse estrechamente.
- La valoración del nivel de conciencia incluye a su vez dos
aspectos fundamentales como son: La valoración del estado de
alerta y del contenido de la conciencia o conocimiento.
- El estado de alerta es el nivel de conciencia más bajo y
donde se explora el sistema reticular activador y su conexión
con el tálamo y la corteza cerebral. Se lleva a cabo con estímulos
verbales inicialmente en un tono normal, aumentándolo. Si no
hay respuesta se sacude al paciente. La estimulación dolorosa
nociceptiva será el paso a seguir si no se obtiene respuesta.
- El estímulo doloroso puede ser central o periférico.
El estímulo central afecta al cerebro, puede hacerse por medio
de pinzamiento del trapecio, presión del esternón y
presión supraorbitaria.
La evaluación de contenido de la conciencia o conocimiento pertenece
a las funciones superiores y permite a los pacientes orientarse hacia
las personas, el tiempo y el espacio. Requiere que el paciente responda
a una serie de cuestiones, un cambio en sus respuestas revelará
un aumento en el nivel de confusión y orientación, y puede
significar el inicio del deterioro neurológico. La escala de
coma de Glasgow es el instrumento más utilizado para valorar
el estado de conciencia, consiste en otorgar una calificación
numérica a la respuesta del paciente en tres categorías:
Apertura de ojos, respuesta motora y verbal. La mayor puntuación
es de 15 y la menor es de 3. Pacientes con una puntuación de
7 ó menos indica estado de coma. Esta escala nos proporciona
datos sólo del nivel de conciencia y no debe considerarse como
una valoración neurológica completa.
Función motora
Se valoran tres aspectos fundamentales:
Observación de los movimientos motores involuntarios, evaluación
del tono muscular y estimación de la fuerza muscular. Se
debe valorar cada extremidad de manera independiente y hacer comparación
de un lado con otro, en busca de signos de lateralización
que se producen en un solo lado del cuerpo.
- El movimiento motor involuntario se valora revisando todos
los músculos en tamaño, aspecto y atrofia, buscando
la presencia de fasciculaciones, clonus, mioclonías,
balismo, tics, espasmos, hipo, etc., que revelen la presencia
de disfunción neurológica.
- El tono muscular se valora revisando la oposición
a los movimientos pasivos. Se efectúan movimientos pasivos
sobre los miembros y se mide el grado de resistencia en búsqueda
de signos de hipotonía, flacidez, hipertonía,
espasticidad o rigidez.
La fuerza muscular se valora pidiéndole al paciente que
realice algunos movimientos de resistencia, la fuerza se califica
con una escala de 6 puntos:
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Para valorar la función motora del paciente
con problemas neurológicos debemos recordar que en ésta
la columna vertebral juega un papel muy importante. |
Cuando el paciente no puede comprender las instrucciones, se utiliza
el estímulo doloroso para medir la respuesta motora, se realiza
en cada extremidad para valorar la función individual y se logra
por medio de presión de la uña (utilizando un lápiz)
y pellizco de la parte interna del brazo o pierna.
Respuestas motoras producidas por estímulo
doloroso
Clasificación
Espontáneas
Se producen sin estímulos externos y puede ser que no
se presenten cuando se estimula.
Evitación
Se produce cuando la extremidad que se estimula se flexiona normalmente,
intentando evitar el estímulo.
Localización
Cuando la extremidad opuesta a la que se estimula, cruza la línea
media del cuerpo para retirar el estímulo.
Anómalas
Decorticación
Respuesta de flexión anormal que se produce espontáneamente
o ante el estímulo doloroso.

Descerebración
Respuesta de extensión anormal que se produce espontáneamente
o ante un estímulo doloroso.
Flacidez
Ausencia de respuesta ante el estímulo doloroso.
Valoración de ojos y pupilas
La función pupilar forma parte del sistema nervioso autónomo,
el control se lleva a cabo a través de la inervación del
III par craneal que surge del tronco cerebral ubicado en el mesencéfalo.
La pupila se contrae con la estimulación de las fibras parasimpáticas
y se dilata con el estímulo de las fibras simpáticas.
Al valorar las pupilas deben observarse su tamaño, forma y grado
de reacción a la luz. Esta respuesta también puede verse
alterada por efecto farmacológico, trauma o cirugía oftálmica,
deben diferenciarse las causas metabólicas de las orgánicas
en la alteración del estado de conciencia. Los movimientos oculares
están controlados por la acción de los pares craneales
III, IV y V, a través del centro internuclear del fascículo
longitudinal medio, ubicado en el tronco cerebral y se encargan de la
coordinación del movimiento de ambos ojos.
Durante su exploración en el paciente consciente, la enfermera
(o) debe pedirle que siga con la mirada un dedo y éstos deben
moverse conjuntamente en todos los campos, en situación normal.
En el paciente inconsciente, la valoración se lleva a cabo mediante
el reflejo oculocefálico, sujetando la cabeza del paciente y
girándola rápidamente hacía un lado y otro; es
muy importante descartar la presencia de lesión cervical antes
de efectuar esta valoración. La alteración de este reflejo
oculocefálico revela lesión en el tronco cerebral.
Función respiratoria
Las alteraciones del tronco cerebral también se reflejan en cambios
en el patrón respiratorio, la presencia de respiración
de Cheyne-Stokes, respiración apnéustica, respiración
de Biot, respiración atáxica e hiperventilación
central pueden revelar compromiso neurológico importante. La
hipoventilación se presenta con frecuencia en pacientes con alteración
del estado de conciencia. El intercambio gaseoso adecuado, el mantenimiento
de una vía aérea permeable y libre de secreciones debe
ser controlado para evitar trastornos y complicaciones agregadas.
Signos vitales
El cerebro y el tronco cerebral son responsables del control de las
funciones del corazón, la respiración y la temperatura
corporal, cualquier alteración en estos parámetros puede
arrojar datos de deterioro neurológico. La hipertensión
arterial sistémica puede ser una manifestación de la pérdida
del mecanismo de autorregulación cerebral del flujo cerebral
después de una lesión intracraneal. La hiperdinamia con
aumento de la frecuencia cardiaca, presión arterial y gasto cardiaco
como mecanismo compensatorio, es una respuesta frecuente al daño
cerebral. Éste trae como consecuencia un aumento de la PIC, por
lo tanto, el control de las constantes vitales es indispensable independientemente
del daño que pueden provocar en el resto de la economía.
La frecuencia cardiaca está controlada por el nervio vago y el
bulbo raquídeo, al estímulo por una lesión puede
presentarse bradicardia, al igual que cuando se incrementa la PIC. Las
variaciones mayores en la PIC son responsables de la aparición
de arritmias cardiacas como extrasístoles ventriculares, bloqueos
A-V o fibrilación ventricular, que es una arritmia mortal si
no se resuelve con prontitud. La tríada de Cushing es un signo
relevante de gran daño neurológico y suele aparecer tardíamente,
en presencia de hipertensión intracraneal sostenida o síndrome
de herniación, se manifiesta por bradicardia, hipertensión
sistólica y bradipnea.
Estudios Diagnósticos
Radiografías de cráneo y columna
Necesarias para la identificación de fracturas, alteraciones
craneales, vertebrales, vasculares y trastornos degenerativos.
Tomografía computarizada
Es un medio diagnóstico no invasivo de gran valor y precisión
que proporciona imágenes seccionadas de la cabeza y resto del
cuerpo. Se puede obtener con y sin contraste. Cuando se toma con contraste
destaca las estructuras vasculares y permite la localización
de malformaciones o la definición de lesiones no observadas con
nitidez en proyecciones sin contraste.
Angiografía cerebral
Es la obtención de series de placas radiográficas posterior
a la inyección de material radiopaco en un vaso intra o extracraneal,
mediante la inserción de un catéter en la arteria femoral.
Es indispensable la estrecha vigilancia del paciente posterior al estudio
en busca de complicaciones que pueden presentarse como: Embolismo cerebral,
vasospasmo, trombosis de la extremidad y anafilaxia al medio de contraste,
así como la hidratación previa al paciente para favorecer
la rápida eliminación del material radioopaco.
Mielografía
Aporta datos para diagnosticar alteraciones del canal medular, espacio
subaracnoideo de la médula espinal y raíces de los nervios
espinales.
Estudios de flujo
sanguíneo cerebral
Se utilizan para la valoración del vasospasmo cerebral
posterior a hemorragia subaracnoidea o para control del flujo
cerebral durante intervenciones quirúrgicas que requieren
hipotensión extrema controlada.
Electroencefalografía
Utilizado para conocer la actividad cerebral por medio de ondas
producidas por los impulsos eléctricos del cerebro. Su
interpretación se basa en la velocidad y forma de inscripción
de dichas ondas en el papel registro cuando existen áreas
de lesión, infarto, focos epilépticos, trastornos
metabólicos y como documentación ante la sospecha
de muerte cerebral.
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la punción lumbar se realiza debajo de
la apófisis espinoza.
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Potenciales evocados
Estudio diagnóstico que proporciona información sobre
la respuesta del tronco y corteza cerebrales ante los estímulos
sensoriales provocados por impulsos eléctricos. Se clasifican
en tres tipos: Potenciales evocados visuales, potenciales evocados auditivos
del tronco cerebral y potenciales evocados somatosensoriales. Están
indicados ante la sospecha de lesiones de la corteza cerebral, vías
ascendentes de la médula espinal, tronco cerebral y tálamo.
Su utilización es de gran ayuda también durante la inducción
del coma barbitúrico como protección cerebral y como prueba
diagnóstica de muerte cerebral.
Punción lumbar
Procedimiento utilizado para la obtención de muestras de líquido
cefalorraquídeo y la medición de la presión del
mismo, en el diagnóstico de hemorragia subaracnoidea, meningitis
y esclerosis múltiple, así como en la medición
de la presión en la hidrocefalia y lesiones ocupantes del espacio
medular.
Diagnósticos de Enfermería
Como ya se sabe, los trastornos neurológicos
representan una gran diversidad de patologías, en las cuales
pueden verse comprometidas las funciones de todos los sistemas del organismo
humano, aspecto que hace compleja la definición de un estándar
de cuidados enfermeros y un solo patrón diagnóstico. Éstos
deben apegarse a la valoración previa específica de cada
paciente de acuerdo a la patología presente, sin embargo,
existen muchos cuidados -como ya lo asentamos anteriormente- que son
afines por la prioridad con que deben ser abordados durante el esfuerzo
por proporcionar alta calidad en la atención de los pacientes
con afección neurológica. A continuación se describen
los diagnósticos y sus cuidados más frecuentes, sin que
por esto se reste importancia a cada uno de los diagnósticos
que se identifiquen en cada individuo enfermo.

Para mantener las vías aéreas
permeables en la perfusión tisular es necesario tomar medidas
adecuadas. |
Alteración
de la perfusión tisular al tejido cerebral, relacionada
con el aumento de la presión intracraneal
Cuidados de enfermería
- Mantener la TA dentro de valores normales mediante
la administración de expansores del plasma, vasopresores
o antihipertensivos prescritos en el tratamiento médico.
- Valorar los datos de aumento de la PIC y enclavamiento
cerebral, en caso de presentarse dar aviso inmediatamente al
médico y prepararse para iniciar medidas de tratamiento
urgente. La PIC debe mantenerse en valores por debajo de 20
mmHg.
- Implementar medidas para disminuir la PIC por
medio de elevación de la cabecera de la cama entre 30-45°
para facilitar el retorno venoso, mantener cabeza y cuello en
posición neutra, evitar la flexión extrema de
la cadera, atendiendo la indicación médica de
administración de esteroides y agentes osmóticos
y diuréticos, drenaje de LCR si existe una ventriculostomía,
ayudar al paciente en su movilización en cama para evitar
giros bruscos y maniobras de valsalva.
- Mantener las vías aéreas permeables
y ventilación adecuada con apoyo de oxígeno para
prevenir hipoxemia e hipercapnea.
- Mantener las cifras de gasometría arterial
con PaO2 > 80 mmHg, PaCO2 entre 25-35 mmHg y pH entre 7.35
– 7.45.
- Evitar las aspiraciones de secreciones más
allá de 10 segundos, hiperoxigenar e hiperventilar antes
y después de aspirar.
- Planificar los cuidados y actividades en relación
con la respuesta de la PIC a las medidas instaladas, permitiendo
que el paciente repose un tiempo pertinente entre una actividad
y otra.
- Mantener la normotermia con medidas de control
físico de hipotermia e hipertermia.
- Vigilar y controlar las convulsiones en colaboración
médica con medidas profilácticas y anticonvulsivantes
en caso necesario.
- Administrar los medicamentos sedantes, barbitúricos
y relajantes musculares para disminuir el metabolismo cerebral
de acuerdo a las indicaciones del médico.
- Asesorar al paciente si es posible por
su estado de conciencia y a los miembros de su familia. Mantener
una atmósfera tranquila y evitar temas de conversación
que generen estrés en ambos.
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Patrón respiratorio ineficaz, relacionado
con el nivel de conciencia alterado, proceso patológico intracraneal
y desequilibrio metabólico
Cuidados de enfermería
- Vigilar el estado de los pulmones mediante la auscultación
cuidadosa de todos los campos.
- Mantener los parámetros de la ventilación mecánica,
si la tiene, según las indicaciones del médico.
- Realizar la aspiración de secreciones por razón necesaria
observando las precauciones de protección y poca estimulación
descritas anteriormente.
- Mantener la gasometría arterial dentro de los límites
aceptables para el paciente.
- Administrar los fármacos prescritos para mantener el soporte
ventilatorio adecuado.
- Valorar y registrar el estado neurológico en búsqueda
de cambios y deterioro.
Hipotermia, relacionada con la exposición
a un ambiente frío, traumatismo o lesión hipotalámica
Cuidados de enfermería
- Vigilar permanentemente la temperatura corporal central.
- Si el paciente se encuentra con apoyo ventilatorio, verificar que
el equipo tenga instalada una unidad térmica con el fin de
proporcionar calor al aire que se suministra.
- Vigilar la circulación periférica.
- Implementar medidas físicas de calentamiento arropando al
paciente y utilizando sábana térmica. Mantener la habitación
a temperatura adecuada para el paciente.
- En caso de hipotermia extrema, se deben seguir las indicaciones
médicas para recalentamiento a base de infusiones intravenosas
calientes, según la terapéutica prescrita.
Disreflexia, relacionada a una respuesta autónoma
excesiva por lesión medular a nivel cervical o torácico
alto
Cuidados de enfermería
- Colocar un monitor cardiaco y evaluar datos de bradicardia.
- Vigilar y evaluar los signos vitales, en especial la TA ante el
riesgo importante de datos de hipertensión.
- Colocar la cabecera de la cama en posición erecta para facilitar
el retorno venoso cerebral y disminuir la TA.
- Suprimir las medidas compresivas o vendajes abdominales para facilitar
el retorno venoso al resto del organismo.
- Investigar las causas probables de disreflexia y tratarlas en conjunto
con las indicaciones médicas, éstas pueden ser causadas
por retención urinaria excesiva, en cuyo caso deberá
ser vaciada por sondeo extrayendo la orina de manera controlada. La
impactación fecal en el recto puede ser otra causa detectada,
y debe tratarse por medio de la liberación manual con un guante
lubricado. En caso de requerirlo debe administrarse pomada anestésica
10 minutos antes de la extracción del fecaloma.
- Si los síntomas no desaparecen, preparar soluciones y fármacos
antihipertensivos prescritos por el médico. Administrar el
tratamiento y valorar su efecto. Vigilar estrechamente los datos de
TA, pulso, signos y síntomas objetivos y subjetivos.
Dolor, relacionado con la transmisión y percepción
de impulsos cutáneos, viscerales, musculares o isquémicos
Cuidados de enfermería
- Valorar la intensidad y características del dolor apoyándose
en alguna de las escalas que existen para tal fin, se recomienda la
escala de valoración análoga que otorga puntuación
del 0 al 10 valorado por el propio paciente.
- Modificar las variables que intensifican el dolor en el paciente,
explicarle que se realizarán evaluaciones constantes para conocer
el patrón del dolor y controlarlo de manera efectiva, explicar
los factores desencadenantes del dolor, los procedimientos diagnósticos
y terapéuticos con relación a las sensaciones que experimentará,
reducir el temor a la farmacodependencia, enseñarle al paciente
el momento de solicitar apoyo analgésico cuando inicia el dolor
y favorecer el descanso del paciente.
- Proporcionar analgésicos u opiáceos indicados por
el médico, vigilando previamente el estado de hidratación
y restituyendo el déficit hídrico previo a la administración
de éstos.
- Comprobar la eficacia de los fármacos administrados para
el control del dolor, detectando las dosis adecuadas para el óptimo
alivio.
- Aplicar medidas para incrementar el bienestar del paciente a base
de enseñarle técnicas de relajación, masajes,
baño caliente y posiciones antálgicas si no existe contraindicación.
| Riesgo
de infección relacionado con la inserción de líneas
intravenosas, dispositivos terapéuticos y de vigilancia,
así como de heridas quirúrgicas y traumáticas
Cuidados de enfermería
- Reducir al mínimo los riesgos de infección
observando las precauciones recomendadas de acuerdo a la patología
del paciente y manteniendo las técnicas asépticas
convenientes, verificar que el resto del personal y visitantes
del paciente también las lleven a cabo.
- Utilizar técnicas asépticas para
la instalación y manipulación de las vías
intravenosas, dispositivos de tratamiento y vigilancia, heridas
quirúrgicas y traumáticas del paciente.
- Realizar el cambio de líneas y sondas
de acuerdo a las normas de control de infecciones del hospital.
- Mantener la vigilancia sobre los cultivos de
secreciones, material drenado y muestras de catéteres
que se envían al laboratorio según indicaciones
sanitarias.
- En comunicación con el médico,
retirar o cambiar de sitio de inserción las sondas y
catéteres en el tiempo estipulado para su permanencia.
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Ayudar al paciente que ha perdido la movilidad
física con fisioterapia es una de las actividaddes que podemos
hacer como enfermeras. |
Deterioro de la comunicación verbal, relacionado
con lesión en el centro cerebral del lenguaje
Cuidados de enfermería
- Evaluar la capacidad del paciente para comprender, hablar, leer
o escribir.
- Mantener un entorno relajado y disminuir las distracciones externas
que puedan dificultar la comunicación.
- Dirigirse al paciente en tono moderado de voz y pedir al resto
de los visitantes que al hablar lo hagan de uno a la vez, ya que resulta
más difícil para el paciente seguir una conversación
múltiple.
- Utilizar el contacto visual y hablar directamente al paciente con
frases cortas y pausadas.
- Dar órdenes sencillas e instrucciones consecutivas proporcionando
pistas a través de dibujos y gestos.
- Realizar las preguntas que puedan contestarse con un “sí”
o un “no” y evitar temas controvertidos, con carga emotiva
o complejos.
- Escuchar al paciente sin denotar prisa y estimular sus intentos
de comunicación por medio de pizarrones, dibujos o letras,
permitiéndole el reposo si se observa fatiga.
Deterioro de la movilidad física, relacionada
con debilidad o parálisis de una o más partes del cuerpo
Cuidados de enfermería
- Apoyar al paciente en la ejecución de arcos de movimiento
en articulaciones, avanzando de pasivos a activos de acuerdo a la
tolerancia y posibilidades.
- Estimular la actividad independiente de acuerdo a su posibilidad.
- Apoyar la movilización al menos cada 2 horas, vigilando
la correcta alineación anatómica y proteger protuberancias
óseas.
- Valorar y proteger la integridad de la piel cada vez que se movilice
al paciente.
- Colocar los objetos personales al alcance del brazo que pueda movilizar.
- Recomendar en interdependencia con el médico un programa
de rehabilitación física al paciente en cuanto la etapa
aguda de su padecimiento lo permita.
- Involucrar a la familia o persona más cercana al paciente
en el apoyo para su rehabilitación física
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Evaluación
de enfermería
La evaluación de los cuidados e intervenciones de enfermería
siempre deben realizarse basándose en los objetivos que se
han planteado en el momento de iniciar el cuidado mismo y los logros
alcanzados. En realidad es un proceso continuo de cuidado y evaluación
permanente, con la posibilidad de modificar y evitar las intervenciones
que no lleven a la consecución del equilibrio buscado en
la desviación de la salud del individuo. |
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