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Cateterismo Vesical
Introducción
El cateterismo vesical o uretral es la introducción de una sonda,
a través de la uretra al interior de la vejiga urinaria con fines
diagnósticos y terapéuticos. Considerando que el cateterismo
vesical es una maniobra invasiva y potencialmente traumática
a la estructura de las vías urinarias estériles, excepto
en la parte final de la uretra que se considera no estéril; en
el procedimiento del cateterismo vesical se estima que existe un alto
riesgo de infección del tracto urinario, por la introducción
de microorganismos al interior de la vejiga. Por lo tanto, se debe valorar
cuidadosamente la necesidad de la realización del procedimiento
en forma correcta, además de realizarlo con la técnica
estrictamente estéril.
Indicaciones
La indicación para el cateterismo vesical puede ser transitoria,
intermitente y permanente; la prescripción transitoria
requiere de un tiempo menor a 5 minutos de permanencia de la sonda,
habitualmente se realiza con fines diagnósticos, el intermitente
se utiliza por lo general en pacientes con vejiga neuropática,
y en cuanto a la permanente, suele mantenerse por días
o meses, por lo que a continuación mencionaremos algunos
casos:
- Vaciar completamente la vejiga antes de
la cirugía o del parto.
- Para mantener la descompresión de
la vejiga durante ciertos procedimientos quirúrgicos.
- En el post-operatorio o en el post-parto
para prevenir la distensión vesical cuando el paciente
no es capaz de orinar espontáneamente (paciente que se
le aplicó anestesia raquídea).
- Para vaciar el contenido de la vejiga
y aliviar la distensión vesical por una importante retención
de orina.
- Para determinar la cantidad de orina residual
en la vejiga después de la micción.
- Controlar la hemodinamia del paciente
en estado crítico (control de diuresis en pacientes con
choque, deshidratación, estado de coma, valoración
del estado hidroelectrolítico del paciente).
- Para mantener el drenaje constante de
la orina.
- Para irrigar al paciente o introducir
ciertos medicamentos.
- Para tomar muestras de orina estéril
en algunos pacientes incontinentes en que la orina expulsada
estará inevitablemente contaminada.
Anteriormente se utilizaba el sondeo temporal para obtener una
muestra de orina estéril, esto ya no se recomienda excepto
en casos muy especiales debido al riesgo que implica la infección
asociada al sondeo. El método que se recomienda es utilizar
una técnica limpia.
- Estudios urodinámicos como cistomanometría
o examen cistoscópico ureterografía, cistografía.
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Contraindicaciones
- En los procesos de uretritis, cistitis y prostatitis
aguda, debido a la posibilidad de desencadenar una bacteremia, se
recomienda, si fuera preciso, el drenaje vesical por cateterismo suprapúbico.
- En casos de balanitis xerótica, abscesos
escrotales, traumatismo uretral.
- En el caso de estenosis o rigidez uretral la
contraindicación es parcial, ya que se pueden realizar dilataciones
de la uretra. La instalación de la sonda debe realizarse con
sumo cuidado, ya que el ocasionar un traumatismo significaría
agravar el problema.
Consideraciones especiales
En riesgo de infección se puede reducir teniendo en cuenta ciertos
factores, que coadyuvan a propiciar la infección del tracto urinario
como:
- Realizar una técnica incorrecta de la
asepsia del meato urinario, en la cual se introducen gérmenes
patógenos al tracto urinario y renal por vía ascendente.
- Provocar un traumatismo a la mucosa de la uretra,
cuando la introducción de la sonda se realiza en forma forzada,
sin lubricación estéril adecuada, o bien, por introducir
una sonda de calibre mayor al requerido por el paciente.
Se puede producir ruptura de la uretra y establecer una falsa vía
y provocar uretrorragia y posiblemente un absceso periuretral.
En el caso de un paciente varón cuando la sonda se introduce
en un ángulo incorrecto o cuando el paciente presenta estenosis
y se introduce forzadamente la sonda, puede ocasionar traumatismo.
- Insistir al paciente para promover la micción
voluntaria utilizando todos los medios posibles a nuestro alcance
para evitar el cateterismo (cuando se trata de aliviar la retención
urinaria).
- En pacientes adultos que experimentan retención
urinaria, se recomendaba no extraer más de 700 a 1,000 ml en
una misma vez, sino estar extrayendo de 200 ml pinzando la sonda,
y así evitar una descompensación. Sin embargo, debido
al riesgo de infección por la orina retenida que podría
convertirse en reservorio, se llegó a la conclusión,
por investigaciones recientes, que no es necesario y que además
es más cómodo para el paciente la extracción
completa.
- Observar si existe estenosis uretral, investigar
antecedentes venéreos, cirugías urológicas y
edad del paciente para determinar el calibre de la sonda.
- Permanencia prolongada de la sonda vesical,
la cual contribuye a elevar los índices de infección
del tracto urinario, por lo que se debe evaluar el retirar la sonda
tan pronto como sea médicamente indicado. La conveniencia del
personal médico y paramédico nunca debe ser una consideración
para el uso de sondas uretrales.

La sonda de Foley se utiliza para la cateterización
permanente. |
Complicaciones
Entre las complicaciones que se pueden presentar podemos mencionar:
Falsa vía, estenosis uretral, hematuria ex-vacuo, infección
transuretral, arrancamiento accidental de la sonda o si el globo
del catéter no se infla.
Falsa vía
Se presenta rotura de la uretra y la creación de una nueva
vía, distinta
a la anatómica que termina en el extremo del ciego. Frecuentemente
se presenta en la uretra bulbar y la región cervicoprostático,
localizándose habitualmente en la cara posterior uretral.
Se manifiesta por imposibilidad de realizar el cateterismo, llegando
el extremo del catéter a un alto (tope), provocando dolor
considerable con uretrorragia dando como consecuencia hemorragia
e infección.
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Infección transuretral
La más frecuente es la cistouretritis, entre las menos frecuentes
están la prostatitis aguda y la pielonefritis, e incluso sepsis,
las cuales se pueden prevenir realizando el cateterismo con una técnica
lo más aséptica posible y profilaxis antibiótica.
Arrancamiento accidental de la sonda
En los catéteres con balón inflado se puede ocasionar
una dislaseración en el cuello cervical y ocasionar lesiones
uretrales por sobredistensión. La manifestación clínica
es la hemorragia. Puede ocasionar a largo plazo una esclerosis cervical
o una estenosis uretral. Una de las soluciones que se utilizan con mayor
frecuencia es la recolocación de una sonda de capacidad para
inflar el globo con 20 a 30 ml de agua inyectable, de tal manera que
el globo comprime y produce hemostasia, y puede además, ayudar
al tratamiento para instalar una irrigación vesical continua.
El globo de la sonda no se infla
Sucede con frecuencia por mal funcionamiento de la válvula, o
porque el canal del inflado se encuentra colapsado o por incrustaciones
litiásicas en el extremo distal del catéter.
Nunca se debe intentar retirar por la fuerza la sonda con el globo sin
desinflar, más bien intentar las siguientes medidas:
- Cortar la válvula de la sonda.
- Cortar el catéter a nivel de la obstrucción
de la válvula (si la obstrucción es posterior al nivel
del corte se soluciona el problema). Se debe dejar un extremo del
catéter de 5 a 10 cm de salida del meato para facilitar maniobras
posteriores.
- Pasar una guía metálica por el
canal del inflado para intentar quitar la obstrucción.
- Si aún no se logra solucionar el problema,
el urólogo realizará las siguientes maniobras: inyectar
por el sistema de inflado aceite mineral o éter etílico,
éste se debe administrar cuidadosamente, pues puede ocasionar
una cistitis química e incluso una perforación vesical
y posteriormente irrigaciones vesicales.
- Puncionar el globo por vía suprapúbica,
transrectal o transvaginal utilizando control ecográfico.
- Lograr sobredistender el globo inyectando solución
inyectable para hacerlo estallar adentro de la vejiga. Se debe asegurar
que no existan fragmentos del globo en la vejiga, ya que puede ocasionar
la presencia de litiasis.
En caso de incrustación litiásica
en el extremo del catéter, se recomienda realizar litotricia
extracorpórea y en el último de los casos practicar una
cistostomía (este caso puede asociarse a infecciones transuretral
por Corynebacterium o gérmenes urelíticos).
Material y equipo
Sondas
Robinson o rígidas:
Es utilizado para cateterización temporal, el cual consta de
una luz, está diseñado de polivinil o goma.
Foley o de retención:
Es utilizada para cateterización permanente, cuenta con dos vías:
Una que permite el drenaje de la orina y otra que cuenta con un balón
inflable situado cerca de la punta de inserción, el cual una
vez instalada la sonda, se infla y permite mantenerla fija en el interior
de la vejiga.
Foley-Alcock: Cuenta
con 3 vías: Una para el drenaje de orina, otro para administrar
irrigación vesical al paciente y una tercera para inflar el globo.
El tamaño de las sondas se gradúa de acuerdo a la escala
de French, a mayor número de la sonda más grande es la
luz teniendo calibres del # 8 al 30. Para niños se utilizan del
# 8 y 10, en pacientes adultos se usan del #14, 16 y 18. En cuanto al
diseño de la punta, puede ser roma, cónica, acodada (Tiemann
Couvelaire), filiforme o en oliva y perforada (Council). La sonda Foley
posee una punta firme suave que permite una inserción con la
menor molestia para el paciente, y está revestida de silicón
que facilita la inserción sin producir irritación, el
tamaño de la luz del drenaje permite el fluido constante.
Sistema de drenaje
Existen dos sistemas de drenaje: El sistema abierto, en el cual la sonda
se puede desconectar del tubo de la bolsa de drenaje, que funciona en
base a la fuerza de gravedad; el sistema de drenaje cerrado es el más
recomendable, ya que gracias a este sistema se han disminuido notablemente
las infecciones urinarias relacionadas al sondeo vesical, debido a que
existe la ventaja de ser un sistema sellado, disminuye el riesgo de
entrada de microorganismos al sistema urinario. Además, consta
de una válvula antirreflujo, que evita el regreso de la orina
ya drenada a la bolsa recolectora hacia el sistema urinario, siendo
otra medida más para evitar el riesgo de infección.
Sondeo permanente en pacientes femeninas
Equipo
- Sonda Foley Nš 14 ó 16.
- Bolsa recolectora de orina.
- Guantes estériles.
- Solución para irrigación.
- Compresas de Gasa (5 x 7.5).
- Solución antiséptica.
- Jeringa de 10 ml.
- Ámpula de agua bidestilada de 5 ó
10 ml.
- Jalea lubricante estéril.
- Gorro y cubrebocas.
- Pinza Forester (anillos).
Procedimiento
- Verificar en el expediente clínico la
indicación de sondeo vesical de la paciente y al mismo tiempo
rectificar los datos de identificación de la paciente, así
como llamarle por su nombre.
- Explicar a la paciente sobre el procedimiento
que se le va a realizar.
- Asegurar la privacidad de la paciente.
- Percutir y palpar la vejiga para valorar la
distensión vesical.
- Proporcionar apoyo psicológico a la paciente,
mencionarle que el relajar los esfínteres urinarios favorece
la introducción de la sonda, siendo ésta menos dolorosa.
- Colocar a la paciente en posición litotómica
o ginecológica, con una almohadilla debajo de los glúteos
(permite mayor visibilidad y menor riesgo de contaminación
de la sonda al insertarla). Se deben cubrir las piernas de la paciente
dejando descubierto únicamente la región perineal (con
la misma sábana del paciente).
Para evitar que pueda mojarse la ropa de cama, se hará un reacomodo
del hule clínico y de la sábana clínica o bien
colocar un protector de cama.
- Realizar la asepsia de las manos con un desinfectante
especial a base de Triclosán 1 g el cual posee un amplio espectro
antimicrobiano, de acción rápida y prolongada, además
de ser hipoalergénico.
- Colocarse el cubrebocas y gorro (en algunos
hospitales también se usa bata para protección).
- Disponer el equipo respetando las reglas básicas
de asepsia y calzarse los guantes estériles, y colocar campos
estériles (el campo cerrado se coloca para disponer el material
y así facilitar su manejo durante la técnica y el campo
hendido se coloca en la región perineal).Disponer
la solución antiséptica y la jalea lubricante, gasas
y solución para irrigación. Preparar la jeringa con
la solución inyectable de 5 ml (con esto se comprueba que el
balón está en condiciones de uso), si existe fuga de
solución inyectable, cambiar la sonda por una nueva y utilizar
un dispositivo para embonar la jeringa a la sonda. En caso de que
se requiera una muestra de orina disponer el frasco estéril.
- Realizar la asepsia perineal:
a) Con la mano no dominante, separar los labios mayores y menores
(al realizar la
asepsia del meato urinario) utilizando el dedo pulgar y anular.
b) Con la mano dominante, tomar la pinza estéril para aseo
y montar en ella una esponja de gasa empapada de solución antiséptica
e iniciar la asepsia teniendo en cuenta las reglas básicas,
utilizando una sola gasa en cada movimiento; de arriba hacia abajo
y el centro a la periferia de lo distal a lo proximal.
c) Repetir la operación 3 veces.
d) Limpiar el antiséptico con solución para irrigación.
- La mano no dominante se considera no estéril,
por lo tanto, con la mano dominante inspeccionar las condiciones del
meato, observar si existe inflamación, algún flujo,
etc.
- Preferentemente utilizar otro par de guantes
estériles para introducir la sonda, o en su defecto mantener
la mano diestra con el guante estéril.
- Localizar el orificio uretral e introducir la
punta de la sonda previamente lubricada, en forma suave y lenta (recordar
que la uretra femenina es más corta) hasta que fluya la orina.
Si existe resistencia en la penetración de la sonda, no se
debe forzar la introducción.
- Para inflar el balón, se debe insertar
la jeringa ya preparada con los 5 ml de solución inyectable
en la vía de la sonda correspondiente. Antes de inflar el balón,
será necesario introducir de 2.5 a 5 cm después del
punto donde inició el flujo de la orina. Esta medida evita
que el globo se infle dentro de la uretra, donde podría ocasionar
lesiones.
- Una vez que el balón está inflado,
se debe tirar suavemente de la sonda hasta notar resistencia, con
el propósito de comprobar que el balón está bien
inflado y la sonda está anclada a la vejiga. Se recomienda
desinflar ligeramente el balón para evitar que ejerza una presión
excesiva sobre el cuello de la vejiga.
- Iniciar el drenaje, conectando la salida de
la sonda al tubo de entrada del equipo. Como la orina fluye por gravedad,
es necesario colocar el equipo por debajo del nivel de la vejiga del
paciente, pero no debe colocarse sobre el piso, para evitar que el
dispositivo para el vaciado se contamine.
- En pacientes femeninas, es necesario fijar la
sonda con cinta adhesiva (antialérgica) en la cara interna
del muslo. En pacientes masculinos, colocarla en la cara anterior
del muslo o sobre el abdomen.
Para el cateterismo vesical no permanente utilizar
sonda rígida, se realiza el procedimiento anterior, únicamente
se deja drenar la orina ya sea para recolección de una muestra
o vaciar o drenar cuando existe distensión vesical y posteriormente
se retira.
• Vigilar que no existan acodamientos de la sonda o del sistema
del equipo.
- Vigilar al paciente para detectar posibles complicaciones
(mencionadas con anterioridad).
- Registrar en el expediente clínico la
hora, fecha de la realización del procedimiento y volumen de
solución inyectable utilizada para inflar el balón.
Anotar la cantidad de orina drenada y las características,
si es que se envió muestra al laboratorio clínico.
Consideraciones especiales
- Realizar la asepsia diariamente del meato urinario
y de la sonda, así como su fijación, son medidas fundamentales
para evitar complicaciones.
- La utilización del sistema cerrado para
drenaje, disminuye la posibilidad de infecciones urinarias.
- Realizar la técnica con las precauciones
anteriormente citadas para evitar traumatismos y, sobre todo, con
técnica estéril (respetando las reglas básicas
de asepsia).
- Diversos estudios han demostrado que no es preciso
programar el cambio de la sonda vesical, sin embargo recomiendan sólo
en caso necesario, es decir, cuando exista la sospecha clínica
de infección uretral, o bien cuando existen roturas u obstrucciones.
Sondeo permanente en pacientes masculinos
El cateterismo vesical en el paciente masculino se realiza de manera
similar al de la mujer, por lo que mencionaremos las diferencias de
los mismos a continuación:
Asepsia
Después de realizar los pasos anteriores a la asepsia, se debe
proceder de la siguiente manera:
a) Sujetar el pene del paciente en posición
vertical con la mano no dominante enguantada (la cual a partir de
este momento se considera contaminada). Sujetar por los lados para
evitar cerrar la uretra (presionando firmemente el pene, se evita
la estimulación de erecciones).
b) Con la mano dominante, utilizar las pinzas en las cuales se montará
una compresa de gasa impregnada de solución antiséptica
(dilución especial para mucosas).
c) Realizar la asepsia del meato urinario con movimientos rotatorios
en la parte superior y hacia abajo en la parte del cuerpo del pene,
utilizando una esponja para cada movimiento.
d) Repetir 3 veces la asepsia.
e) Quitar los restos del antiséptico con solución para
irrigación.
f) Quitar la pinza y depositar las gasas en la bolsa para desechos
de acuerdo a lo establecido a la NOM 087-ECOL-1995.
Inserción de la sonda
a) Con la mano no dominante, continuar sosteniendo
el pene para poder insertar la sonda.
b) Con la mano dominante enguantada (no contaminada), enrollar la
sonda alrededor de la mano con la punta de la sonda previamente lubricada.
c) Introducir la sonda con suavidad (se puede utilizar la pinza si
ésta no se ha contaminado, o bien sujetar la sonda con los
dedos índice y pulgar para realizar la introducción),
desplazando la sonda alrededor de 20 cm o hasta que fluya la orina.
Para superar la resistencia al llegar al esfínter externo,
girar ligeramente la sonda o esperar a que el esfínter se relaje
(pedirle al paciente que realice una inspiración profunda ,podría
ayudar a que éste se relaje). Ejercer una presión fuerte
contra una resistencia importante puede ocasionar traumatismo de la
uretra.
d) Dejar de sujetar el pene para que la orina fluya.
Drenaje, sujeción, conexión y
fijación de la sonda
a) Los pasos para inflar el balón, la fijación
y conexión al sistema de drenaje, se realizan igual que el
procedimiento ya descrito en el sondeo vesical de la paciente femenina.
b) Fijar la sonda con cinta adhesiva (antialérgica), en el
paciente masculino en la cara anterior del muslo o sobre el abdomen.
• Vigilar al paciente para detectar posibles complicaciones
(mencionadas con anterioridad).
• Registrar en el expediente clínico la hora, fecha de
la realización del procedimiento y volumen de solución
inyectable utilizada para inflar el balón. Anotar la cantidad
de orina drenada y las características, si es que se envió
muestra al laboratorio clínico.
- Vigilar que no existan acodamientos de la sonda
o del sistema del equipo.
Flemones escrotales por sonda a permanencia
Estas lesiones se forman en el ángulo perinoescrotal, causando
erosión uretral, infección y necrosis, que se manifiesta
por dolor e induración en la cara inferior de la base peneana.
Se presentan con mayor frecuencia en pacientes ancianos, diabéticos
y con sonda a permanencia. Esta complicación se puede prevenir
fijando la sonda hacia arriba sobre el abdomen.
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